¿Con qué frecuencia deberías lavar tus sábanas de verdad?
Hablemos de sábanas. Pasas en ellas (con suerte) unas buenas 8 horas de cada 24, sudas, babeas y haces otras cosas, y aun así parece que no queda nada claro cada cuánto hay que lavarlas.
Lo entendemos: la verdad es que es todo un ritual. Las esquinas siempre se confunden, acabas haciéndote daño intentando levantar el colchón y eso antes incluso de pelearte con el edredón. Probablemente sea una de las tareas de casa que menos apetece, pero merece la pena el pequeño esfuerzo extra.
Aquí, en
¿Con qué frecuencia deberías hacerlo?!
Seamos sinceros: la mayoría solemos cambiar la cama cada 2 semanas. ¿Parece razonable? La respuesta corta: no del todo. Puede que en los meses de invierno te salgas con la tuya, pero cuando llega el calor en verano, dos veces al mes no es suficiente.Los especialistas en sueño recomiendan lavar la ropa de cama una vez a la semana para dormir mejor, sobre todo si tienes la piel delicada o sufres alergias…
Nuestro cuerpo desprende MILLONES de células muertas cada noche (recuerda duplicarlo si duermes en pareja) y, además de quitarnos el sueño, unas sábanas o fundas de almohada sucias pueden ser una causa inesperada de brotes de acné y otras molestias cutáneas, ya que las bacterias se transfieren al rostro. Una maravilla. Si tienes fiebre del heno, esto te interesa: además de todo lo anterior, el polvo y el polen pueden acumularse en las sábanas y agravar los síntomas si se dejan acumular.Picor de ojos, piel irritada y senos nasales hinchados: la receta perfecta para una noche de sueño reparador, ¿verdad… *pone los ojos en blanco*
¿Importa la temperatura?
Esperamos haberte convencido para renovar tus sábanas con más frecuencia si quieres dormir mejor, pero hay un detalle más en esta nueva rutina. La temperatura de lavado importa. Cuanto más te acerques a 60 °C, mejor, aunque un mínimo de 40 °C o más será suficiente para eliminar bien las bacterias (sí, los ácaros del polvo existen) y, al mismo tiempo, cuidar la vida útil de tus sábanas. Si estás leyendo esto, seguro que valoras invertir en ropa de dormir y accesorios de lujo, y quieres mantenerlos en perfecto estado 😉.
¿Un segundo imprescindible para conseguir una limpieza óptima? ¡No llenes demasiado el tambor! Dejar espacio suficiente para que cada prenda se lave correctamente garantizará que todo salga impecable.
Cómo conseguir la sensación definitiva de “cama recién hecha”…
Ahora que contamos con una base científica que confirma la importancia de una cama perfectamente hecha, queremos compartir nuestros consejos para aportar un extra de magia y mantener esa sensación de cama fresca. Al fin y al cabo, crear un buen entorno de descanso es uno de los pilares de nuestra filosofía del sueño…
Crear el ambiente adecuado en tu dormitorio es esencial para ayudarte a caer en un sueño tranquilo. Se ha demostrado que los aromas activan sensores olfativos en el cerebro que liberan sustancias capaces de influir en nuestro estado de ánimo. Nuestra forma favorita de aprovechar este sistema es usar un aroma que asociemos solo con el momento de dormir, y el spray para almohada Sleep S.O.S o el spray para almohada Sleep Zen son perfectos. La próxima vez que cambies las sábanas, vaporízalas suavemente por dentro y por fuera y deja que la fragancia se asiente. Así, cuando te acuestes más tarde, la preciosa mezcla de aceites de sueño 100 % naturales se liberará delicadamente durante toda la noche.
Como sabemos, no solo el aroma es clave para dormir bien. La luz o el ruido del exterior pueden arruinar muchos patrones de sueño y dificultar alcanzar ese nivel reparador de sueño profundo. El clásico de culto Silk Sleep Mask bloquea el 100 % de la luz, mientras que su acolchado celestial protege los ojos y amortigua el sonido. Es, sin duda, el accesorio de descanso definitivo y el complemento perfecto para una funda de almohada de seda lujosamente indulgente si te apetece darte un capricho extra…

