¿La falta de sueño está debilitando tu cabello?
Tanto si has notado más pelos de lo normal en el cepillo como si acabas de sacar una bola de pelo gigantesca del desagüe de la ducha (¡puaj!), la caída del cabello es algo que muchas personas viven. Se suele pensar que la caída del pelo es cosa de hombres, pero el afinamiento y la calvicie afectan a ambos sexos: ¡hasta un 40 % de las mujeres sufre caída capilar!
¿QUÉ LA PROVOCA?
Antes de salir corriendo al espejo más cercano, es importante recordar que, de media, perdemos entre 50 y 100 cabellos al día sin que se note una pérdida de densidad, y no es raro que las mujeres noten una mayor caída con la edad. La caída prematura puede deberse a distintos desequilibrios en el organismo, como déficits de proteínas, anemia, enfermedad tiroidea, quimioterapia, factores hereditarios y niveles bajos de vitaminas.Sin embargo, una de las principales causas de la caída del cabello puede atribuirse al estrés crónico, que puede afectar a muchísimas funciones del cuerpo como, lo has adivinado, ¡el sueño!
Seguro que no hace falta que te digamos que la falta de sueño es una forma importante de estrés si alguna vez la has vivido. El tiempo que pasas durmiendo es el periodo natural de restauración del cuerpo, en el que las células se regeneran y el organismo se repara. No dormir lo suficiente puede alterar el equilibrio del cuerpo, el sistema inmunitario y la regulación hormonal, además de ejercer una gran presión sobre nuestra salud mental. El ciclo de crecimiento del cabello es extremadamente delicado y se ve afectado con facilidad, por lo que cualquier cambio en el organismo puede repercutir enormemente en la salud capilar.
¿CÓMO FUNCIONA?
En términos sencillos, el estrés consiste en la liberación de adrenalina.Cuando nuestros niveles de estrés aumentan, el cuerpo libera una gran cantidad de adrenalina en nuestro sistema, que dirige la sangre hacia las zonas necesarias para huir rápidamente o quedarse y luchar: el llamado reflejo de «lucha o huida». Naturalmente, el cuero cabelludo no se considera una prioridad ante una situación de amenaza real o percibida, y el flujo sanguíneo se dirige a otras zonas del cuerpo, como el corazón o los pulmones. La reducción del flujo sanguíneo en el cuero cabelludo provoca una mayor caída del cabello.
Para empeorar las cosas, la falta de sueño también desempeña un papel importante en el debilitamiento de nuestro sistema inmunitario. Probablemente hayas notado que pasar varias noches seguidas sin dormir suele acabar en dolores de cabeza, resfriados o incluso gripe. La falta de sueño puede hacer que el sistema inmunitario empiece a atacar por error los folículos pilosos, lo que puede provocar, en el mejor de los casos, sequedad capilar y, en el peor, caída del cabello por zonas. La falta de sueño también puede alterar la actividad de las células madre del cuerpo que (lo has adivinado) solo se produce durante nuestros ciclos de sueño. Las células epiteliales que favorecen el crecimiento del cabello necesitan específicamente la regeneración que aporta el sueño para funcionar de forma óptima.
¿SEGURO QUE NO ES PERMANENTE?
La buena noticia es que no siempre lo es. Si no hay antecedentes de caída del cabello en tu familia y se pueden descartar otras afecciones más graves, lo más probable es que tu caída sea solo temporal. ¡Uf! Evita dejarte llevar por promesas de curas milagrosas de las muchas lociones y pociones del mercado: la clave está en abordar la causa o causas subyacentes del estrés y recuperar un buen ritmo de sueño.
¿EN RESUMEN?
Estamos más estresadas, ansiosas, presionadas y cansadas que nunca. ¡Dormir bien para tu mente, tu cuerpo y tu pelo nunca ha sido tan importante!
Si aún no has leído nuestro post anterior sobre los beneficios revolucionarios y transformadores del Yoga Nidra, descúbrelo aquí y recuerda: ¡te mereces una noche de sueño gloriosa!

